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    martes 04 de junio de 2024

    Manini advierte que Cabildo peligra convertirse en una “bolsa de gatos” por “tiroteos” internos

    El líder de los cabildantes reconoció que Domenech no acertó con sus ataques a Monzillo y lamentó como un “duro golpe” la renuncia de Elsa Capillera

    Perfilismos políticos y “tiroteos personales” entre dirigentes de primera línea de Cabildo Abierto son las principales causas a las que Guido Manini Ríos atribuye los problemas de su partido. Los cruces y reproches entre los referentes de nuevas corrientes cabildantes amenazan la paz interna y ponen a la colectividad al filo de “autodestruirse”, en palabras del precandidato único de la formación, que pide “coherencia” a los suyos, tras advertir que “la gente no vota a una bolsa de gatos”.

    Manini busca atar corto a su militancia y orientar el discurso cabildante para tener todos la misma “letra” en el marco de las elecciones de octubre. Así lo transmitió en una reciente reunión con los representantes de las agrupaciones y corrientes partidarias, el 24 de febrero en un salón de fiestas céntrico, organizada para reforzar el liderazgo del excomandante en jefe del Ejército y el concepto de unidad y lealtad partidaria, haciendo frente a “rencillas mezquinas”. Y también se llamó a ser cautos en las declaraciones públicas.

    Tiroteos

    En mayo de 2022, en Las Piedras (Canelones), Cabildo Abierto organizó un congreso en el que decidió por unanimidad —entre casi 500 convencionales— habilitar la creación de corrientes internas para crear nuevas opciones dentro del partido de Manini. En estos casi dos años se formaron cuatro agrupaciones con distinto perfil: la liderada por Eduardo Radaelli (Espacio de los Pueblos Libres), la integrada por seis diputados cabildantes (Adelante), la encabezada por el senador Guillermo Domenech (Columna Lealtad y Unidad) y una cuarta que representa Lorena Quintana (Encuentro Nacional Cristiano). Esas son “las cuatro patas de la mesa” que sostienen la fuerza política, según Manini.

    Desde entonces Manini se ha visto acorralado entre dos aguas, en mitad de una tormenta interna que, de momento, no tiene fecha de caducidad. Desde hace meses, los referentes de dos corrientes partidarias han exhibido sus “diferencias”, que el precandidato entiende “personales” más que “políticas”, y algunas de ellas “profundas”.

    “Es inocultable que eso ocurre”, afirmó Manini. “No podemos mentirnos, hacernos trampas al solitario. Hay diferencias. Acá adentro hay diferencias personales de unos con otros. ¡Vaya si las hay!”, dijo.

    Algunas incluso han ganado las páginas de los diarios, tertulias radiofónicas y televisivas, y los grupos de WhatsApp del partido. Las más notorias son las que mantienen Domenech con Radaelli, cuya formación provocó ruido interno porque se mostró inconforme con la conducción del partido y porque jamás ocultó esta relación tensa con quien lo preside.

    Atento a la situación, Manini llamó a los dirigentes cabildantes a ser “conscientes” de que cuando esas diferencias llegan a los medios de comunicación se convierten en “armas” para los que quieren “destruir” a Cabildo, esquema donde incluye a casi todo el arco político y a buena parte del mediático. Y apeló a la madurez de su militancia. “No somos niños, entendemos cuál es la realidad (...). Cada vez que alguna de nuestras diferencias salen del partido (...) eso lo usan para pegarle a Cabildo”, explicó.

    “Nadie se puede prestar a ese juego. Las diferencias (hay que) tratar de subsanarlas en el mano a mano, en la conversación”, instruyó. “Yo voy a hacer de mi parte todo lo que pueda para subsanar las diferencias que hay”, prometió, y perjuró: “Créanme que voy a dejar el alma en la cancha para tratar de bajar todas esas diferencias” y trabajar para que Cabildo “sea algo coherente”.

    El líder cabildante quiere que se hable públicamente de otra cosa. De las propuestas de su partido en seguridad, de la campaña por la llamada deuda justa, en favor de la familia, los nacimientos y el trabajo nacional, la forestación, la pequeña y la mediana empresa, y “contra las drogas” y “la ideología de género”. Esos son, en general, los asuntos que Manini busca colocar en la agenda.

    “Todos tenemos que ser conscientes, todos, de la importancia de que esto crezca (por Cabildo). No que se autodestruya porque entremos en los tiroteos personales o bajos”, desde “trincheras distintas”, remarcó Manini en el encuentro partidario en el que con insistencia recurrió al lenguaje militar.

    En esas horas, Radaelli renunció a la conducción de Cabildo de Montevideo —órgano departamental del partido para el que fue electo en febrero de 2020— porque “claramente no se puede estar en la misa y en la procesión”, dijo, dada su condición de presidente de un sector partidario. Esto fue leído en la interna como “un tiro por elevación” a Domenech, quien días después anunció a Manini que renunciará a la presidencia de Cabildo para ocuparse de su agrupación, informó El País.

    Y en los días siguientes el pico de fricción llegó al punto más álgido con filtraciones, reproches y ataques personales.

    Preocupado por la imagen de unidad del partido, Manini llamó a superar las “rispideces” y “rencillas mezquinas” que vienen “de lejos”, dijo, y que consideró “naturales”. Su obsesión, asumió, es que el partido crezca electoralmente. Y para eso se debe desarrollar “un clima de unidad mínima” y “no desgastarse en “luchas intestinas”, afirmó.

    Golpe

    En varios pasajes de su discurso, Manini aludió a la renuncia de la diputada Elsa Capillera, enrolada al sector del precandidato colorado Andrés Ojeda, lo que señaló como otro de los hechos “negativos” para Cabildo. Reconoció que para él fue “un golpe” inesperado. “Yo tenía un gran afecto por Elsa Capillera”, repitió, y comentó que intentó convencerla para que se quedara en sus filas.

    Incluso reconstruyó parte de la charla que dijo mantener con ella en su despacho: “Vas a un lugar donde todos piensan lo contrario que vos en todo, ¡en todo! Decime un tema. Cualquier tema. Eutanasia. Aborto. Deuda. En todo caso piensan lo contrario”. Pero Capillera decidió dar ese paso. “¿Las razones? No vienen al caso, no importan. Pero para nosotros fue un golpe. Claro que sí, y no lo podemos esconder bajo la alfombra”, dijo, para añadir enseguida: “Hay que tratar de que esto que pasó no nos afecte en nada electoralmente”. Al contrario, dijo, que sea “una especie de aguijón” para redoblar los esfuerzos.

    En una reciente entrevista con El Observador, Capillera afirmó: “Yo no estaba (en Cabildo) para estar en el medio de un problema entre Manini y Radaelli y me fui”.

    El líder de Cabildo evitó mencionar otros abandonos recientes del partido “porque no son tan trascendentes”, aludiendo sin nombrar a Inés Monzillo, diputada suplente de Carlos Testa, que pasó a apoyar la precandidatura de Álvaro Delgado, y antes al también diputado Eduardo Lust. Entrevistada en el programa Desayunos Informales, de Canal 12, Monzillo también dio su motivo de ida: “Manini me dijo: ‘El partido somos Domenech y yo’”.

    “Letra propia”

    En gran parte de su oratoria, Manini pretendió “transmitir lo que es la esencia del pensamiento de Cabildo” y dio “letra” a la militancia para unificar el discurso. “Hoy por hoy los grandes temas son la seguridad pública o la deuda justa”, indicó. “Es bueno que todos ustedes, los que tienen micrófonos en los distintos ámbitos, sean coherentes” en sus apariciones públicas, agregó, exhortándolos a “escuchar” a las autoridades para tener la misma línea.

    Aclaró que nadie les dará un documento. “Ni nadie les va a pasar por WhatsApp de que en este tema hay que decir esto. No, no. Les van a pasar la entrevista que se le hizo a Fulano en tal lado. ¡Escúchenla! Para tener letra propia. Y por supuesto, si tienen diferencias, bueno… ustedes no pondrán (el) énfasis en eso y punto. ¡Pero sépanlo!”.

    El general retirado también pidió reserva al auditorio conformado por decenas de representantes y dirigentes. “Porque muchas veces lo que uno dice entre cuatro paredes termina saliendo en la prensa”, afirmó. Además dijo “apostar a la unidad de razonamiento, de pensamiento, pero, sobre todo, a la unidad de discurso”. “Aunque a veces en algún tema tengamos alguna diferencia, si el partido va por acá, bueno, vamos por acá. Porque si no, no le hacemos ningún favor al partido. Y si no coincidimos en nada con lo que dice el partido, bueno, estamos en el partido equivocado”, agregó.

    Hormiguero

    Efraín Maciel, dirigente del grupo de Radaelli, planteó que para que el partido crezca con unidad debe haber “autocrítica”. El problema “no es solamente un tema de Capillera” y tampoco consideró “justo” que se diga que quienes integran su espacio son “infieles” o “desleales”.

    “Si me sintiera desleal, yo me iría de este partido”, afirmó. Maciel —que también tiene la agrupación Rivera Avanza— dijo que serían “muy tontos” si estuvieran en contra de Manini y a la vez “poniendo plata” para promover su precandidatura, descartando así todo conato de rebelión y golpe contra el líder “hasta hoy” indiscutido como suele decir Radaelli.

    No obstante, cuestionó la actitud de Domenech frente a Monzillo. “Tampoco creo conveniente que nuestro presidente del partido se refiera como se refirió públicamente a la diputada suplente” cuando abandonó el partido.

    Entonces Manini tomó distancia del destrato que dispensó Domenech a Monzillo. “Yo tampoco comparto los conceptos (de Domenech) sobre una diputada suplente que se fue”, apuntó el senador, si bien luego agregó que “cada uno dice lo que siente”, como queriendo trascender los enredos, sin mencionar nunca a sus protagonistas. “Hay que buscar el clima que permita vencer, si no, vamos a terminar en rencillas mezquinas”, zanjó.

    Allí explicó que “a la gente común, a Juan Pueblo, no le gusta adherir a una bolsa de gatos” como partido político. “Si nosotros nos transformamos en una bolsa de gatos, estamos corriendo a la gente”, subrayó. “Vamos a dejarnos de cosas menores. Quiera Dios que esto sea un punto y aparte”.

    Nicolás Quintana, de Redes Artiguistas, pidió la palabra para defender a Manini. “Guido, te quiero decir algo. Yo creo que vos no tenés que hacer ninguna autocrítica por la ida de ninguno de los diputados. ¿Sabés? Se lo quiero decir a todos: no creo que Guido Manini Ríos tenga que hacer ninguna autocrítica, porque sería un error (...). Es más, te voy a decir una cosa, Guido: vos no deberías hacer una autocrítica de nada. ¡De nada! Si vos no estuvieras acá, todos los temas que vos planteaste al principio nadie los estaría planteando. ¡Nadie!”.

    “Todos los que estamos acá estamos por tus votos, por lo que vos generaste”, aseguró Quintana.

    Agradecido con “los conceptos de Nicolás”, Manini pidió no personalizar y concluyó ya sin rastro marcial: “Acá todos somos hormigas en el hormiguero. Tenemos que trabajar todos juntos”.

    Información Nacional
    2024-03-07T00:36:00