En los años 80 fueron los Montevideo Rock. En la década de los 90, Rock de Acá y La Fiesta de la X, que continuó hasta entrados los años 2000, cuando los Pilsen Rock pisaron fuerte y llevaron a cientos de miles de todo el país a peregrinar hacia el parque de la Hispanidad. En la década pasada volvieron los Montevideo Rock, pero no se consolidaron. Y hoy el festival que marca el pulso es el Cosquín Rock, que en 2018 llegó para quedarse y el próximo fin de semana reunirá a unas 40.000 personas en la Rural del Prado.
La quinta edición uruguaya de este festival argentino, creado por el cordobés José Palazzo en Córdoba hace más de 20 años en paralelo al histórico festival de folclore que tiene lugar cada enero en esa pequeña localidad de las sierras cordobesas, será mañana viernes 23 desde las 17 horas y el sábado 24 desde las 16 y tiene más del 90% de sus localidades vendidas (unas 20.000 por día, aunque la producción no ha informado el número exacto). En redtickets.uy se venden abonos para los dos días a $ 5.320 y entradas para el viernes (generales a $ 3.070 y VIP a $ 4.620), con un descuento de 15% con tarjetas del BROU). El sábado está agotado. La grilla horaria de los tres escenarios está disponible en los gráficos divulgados por la producción.
La nota publicada en esta edición de Galería explica en forma detallada el impacto cultural y económico que la llegada de este festival coproducido por la empresa uruguaya Piano Piano y la argentina En Vivo ha tenido en la plaza musical uruguaya. Por mencionar solo los titulares, el presupuesto de esta edición es de aproximadamente US$ 1 millón y reúne el trabajo de unas 1.000 personas, entre los artistas y el personal técnico y de los múltiples servicios que involucra la producción (gastronomía, atención al público, seguridad, salud, merchandising y entretenimiento).
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La Vela Puerca, el sábado 24 en Cosquín Rock
Difusión La Vela Puerca
A continuación, va una guía de algunas de las bandas y de los solistas de Uruguay y Argentina que desfilarán por los tres escenarios montados en el predio. Dos de ellos, los principales, dedicados a los artistas más populares, estarán en el ruedo principal, uno junto al otro, lo que permite una dinámica non stop: apenas termina un show comienza otro en el escenario contiguo y se eliminan así las tediosas pausas que estiran los festivales hasta la madrugada. El tercer escenario, más pequeño, reunirá a los emergentes o a los aún no tan conocidos.
Festival de dos orillas
De los 36 nombres que componen la grilla, hay 21 uruguayos y 15 argentinos, mientras que 24 son bandas y 12 son solistas. Años atrás la tónica de los festivales masivos era la abrumadora mayoría masculina en el escenario. Años de lucha de los colectivos musicales femeninos parecen haber dado sus frutos, al menos en el equilibrio de género en el plano solista, pues siete de la docena de artistas que presentan sus proyectos en solitario son mujeres. Claro está, no se puede ignorar que la integración de las bandas de rock (no solo en el Río de la Plata) siempre ha sido y sigue siendo mayoritariamente masculina: en las 24 bandas la presencia femenina es marginal, pues no llega a la decena de músicas.
Al menos un tercio de la grilla está compuesta por las bandas históricas uruguayas, las mismas que se mantienen en la cima de la popularidad desde hace por lo menos 25 años: No Te Va Gustar, La Vela Puerca, Buitres, El Cuarteto de Nos y Trotsky Vengarán. Es la primera vez en la historia de este festival que estos cinco grupos coinciden en el line up. A este quinteto se suma Abuela Coca, banda pionera de este lado del Río de la Plata —junto con Kongo Bongo— en fusionar el sonido clásico del rock con estilos latinos y con el reggae y el ska, de la mano de la cuerda de vientos, el llamado “rock con trompetas” inaugurado en la región por Los Fabulosos Cadillacs, y que se expandió fuertemente en Uruguay luego de la legendaria visita de los franceses Mano Negra, la influyente banda de Manu Chao. El regreso de la banda liderada por el Chole y Gonzalo Brown, tras una larga pausa iniciada en 2018, es el gran acontecimiento de esta edición de Cosquín Rock.
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Eté y Los Problems, el sábado 24 en Cosquín Rock
Difusión Eté y Los Problem
Si bien la delegación argentina no incluye a sus nombres más convocantes, presenta opciones de gran arraigo local como Miranda!, Las Pastillas del Abuelo, La Kermesse (banda tributo a los Redondos) y Dillom, uno de los principales animadores de la música urbana, ese género que combina rap, trap y hip hop, una fusión de fuerte espíritu rockero, dirigida a las masas de jóvenes y adolescentes, que presenta cada vez más vasos comunicantes con el rock puro y duro.
La curaduría de este festival demuestra estar muy actualizada con las preferencias de los públicos más jóvenes y ha ensanchado considerablemente la paleta estética hacia el pop clásico, la cumbia pop e incluso el ya viejo reguetón, y sus múltiples cruces con las mil y una vertientes urbanas, de gran popularidad. Ese criterio se traduce en esa línea bien contemporánea argentina integrada por Benjamín Amadeo, Bhavi, Ramma y Mixo Logia. En el mismo plan, aunque lógicamente con —aún— menos proyección popular, estarán las jóvenes cantautoras uruguayas Agustina Giovio, Kira1312, Miel y Agusmor (Agustina Morales), todas veinteañeras. Con bastante más rock en sus venas estarán las talentosas cantautoras uruguayas Rodra y Flor Sakeo, dos de las actuales revelaciones de la escena local, ambas dueñas de un prominente caudal vocal y una potente presencia escénica, que seguramente dejarán boquiabiertos a más de uno en la Rural.
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Agus Giovio, el viernes 23 en Cosquín Rock
Difusión Agustina Giovio
Buena parte de las bandas argentinas presentes muestran una característica predominante: no suenan como las clásicas bandas que marcaron la historia del rock argentino, como Sumo, Los Redondos, Divididos, Las Pelotas, La Renga o Los Piojos. Ya no todo pasa por la guitarra eléctrica distorsionada y la machacante aplanadora sónica de la base bajo-batería que reinó durante décadas. Grupos que figuran en la grilla como El Plan de la Mariposa, El Kuelgue, Nafta, Indios, El Zar y 1915 presentan como denominador común una sensibilidad musical más refinada, que evidencia la presencia de jazz, soul, pop, R&B, funk y hip hop, incluso con cruces a géneros ciudadanos rioplatenses como el tango y el candombe, que desde hace un buen tiempo tiene presencia autóctona en la canción argentina.
Vale la pena escuchar los arreglos corales y los extensos segmentos jazzeros que son protagonistas de Nafta, la banda liderada por Magamo (Matías García Molinari), que cuenta con las cantantes An Espil y Abril Olivera en la primera línea junto con el cantante, guitarrista y principal compositor del grupo. En este nuevo movimiento algo retro del rock argento, fuertemente influido por bandas ya veteranas como Babasónicos y Miranda!, predominan los sintetizadores y los arreglos de vientos y cuerdas, sobre bases de guitarras limpias, una tímbrica que remite fuertemente al rock argentino de los años 80, con Charly García en su esplendor, Fito haciendo un discazo atrás del otro, Soda Estéreo tirando puentes a la new wave europea y bandas como Virus y Los Abuelos de la Nada escribiendo un cancionero de avanzada, tan diverso como brillante.
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El Plan de la Mariposa, el sábado 24 en Cosquín Rock
Difusión El Plan de la Mariposa
La mayor exponente argentina del rock puro y duro presente en el Prado será, sin dudas, Barbi Recanati, cantautora y activista feminista que a su notable cancionero, encabezado por himnos como Teoría espacial y Que no, suma una obra maestra del podcast llamada Mostras del rock, serie en la que divulga vida y obra de grandes mujeres rockeras como Patti Smith, Annie Lennox, Joan Jett y Chrissy Hynde.
Agarrate Catalina, claro está, no es una banda de rock, pero su producción musical ha estado en contacto con el rock (La violencia, por ejemplo) y su propuesta es tan masiva que se amalgama con naturalidad en un festival de rock. Ya estuvo en el escenario de este festival en ediciones anteriores y en esta estará presente en un escenario exclusivo: El Galpón de la Catalina, uno de los clásicos recintos destinados a la tradicional exposición ganadera será transformado en un teatro murguero donde la agrupación liderada por Yamandú Cardozo hará tres presentaciones en cada una de las dos jornadas, en formato “cantarola”, un recital que recorre clásicos del carnaval y de la música popular uruguaya y que incluye la participación espontánea de invitados e incluso de integrantes del público que suben a cantar con la murga.
Otro fenómeno de público que dirá presente en el Cosquín Rock es El Club de la Cumbia, la fiesta temática del colectivo Cumbia Club que revolucionó la escena musical montevideana de la pospandemia con sus innumerables presentaciones en Sala del Museo y que llegó a llenar el Velódromo.
Un grado diferente de popularidad es el de Eté y Los Problems, la banda de Ernesto Tabárez, que de la mano de grandes canciones como Jordan, Objetos perdidos, Los eucaliptus y Al menos para vos se transformó en objeto de intensa devoción para un público creciente; con los Buenos Muchachos en un silencio que ya lleva tres años, los Problems son la gran banda uruguaya de culto de estos tiempos y son una de las presencias más esperadas en el Cosquín.
La grilla se completa con varias bandas uruguayas de larga trayectoria: los hiphoperos Dostrescinco, que en los últimos tiempos han incorporado la melodía en su potente propuesta, los rockeros clásicos Manolo y Los Vespas y Vitrola Sur y los cultores del reggae Slow Burnin’. Si bien es bastante reciente, Mota, el proyecto solista de Pablo Silvera, retoma las dos décadas de bagaje rockero de Once Tiros, la banda que lideró y que llegó a ser protagonista del medio local. El nombre más reciente de la lista es Mentolados, el nuevo proyecto de Demian Caula, músico y periodista presente en la escena local desde hace dos décadas.