—Renunció como ministro de Turismo el 11 de marzo, ¿en qué etapa de la campaña está?
—Estoy muy contento. Esto arrancó el 16 de diciembre cuando el sector realizó un congreso nacional con más de 400 dirigentes, con la participación de nuestro líder histórico, Julio María Sanguinetti; ahí se propuso mi candidatura y acepté. Luego de dejar el ministerio comenzó la campaña propiamente dicha, con recorridas y reuniones. Estamos en la etapa de concretar y confeccionar el desarrollo territorial y formar los grupos técnicos, con la coordinación de (el abogado constitucionalista) Ruben Correa Freitas. Los grupos están abiertos, en seguridad ya hay referentes como Juan Carlos Duré, Walter Nogueira y Sara Durán, en educación está Claudio Rama, el de salud lo preside Pedro Kolyounian.
—Según las encuestas, la seguridad es la mayor preocupación de la gente, ¿qué propuestas tiene?
—Pongo foco en tres grandes cosas. Una son las adicciones. Propongo un Sistema Nacional de Recuperación de Adicciones, SIRA. Es un tema que corta trasversalmente muchas áreas, lo social, la salud y también la seguridad. La violencia del delito está directamente vinculada a las adicciones. Hay esfuerzos a reconocer de ONG y de iglesias, pero el Estado ha tenido en esto muy poca participación, hay un debe. Hace falta una coordinación interinstitucional que incluya políticas públicas y se optimicen recursos. En segundo término está el sistema de cárceles y la rehabilitación de personas privadas de libertad. Hoy las cárceles están hacinadas, tienen 15.000 personas y no rehabilitan. Hace falta más inversión ahí.
—¿Habla de refaccionar o construir más cárceles?
—Las dos cosas. El INR (Instituto Nacional de Rehabilitación) debe salir de la órbita del Ministerio del Interior y hacer más y mejores cárceles para poder clasificar reclusos y apuntar a su rehabilitación. Estaría en otro ministerio… No lo llamemos de Justicia porque el nombre traería problemas, por la separación de poderes. Sería un Ministerio de Asuntos Administrativos u otro nombre a discutir que reúna varias áreas. Hay que invertir más en cárceles para que permitan una mejor calidad de vida, que realmente tienda a la rehabilitación. No se puede mandar a primarios con profesionales del delito, por ahí pasa la reincidencia del 70% en la población carcelaria.
—¿Sumar un nuevo ministerio no va a contrapelo con la idea de achicar costos?
—No entro en la discusión de si Estado más grande o más chico. Tiene que ser eficiente en los servicios a dar. El otro foco urgente es el combate al narcotráfico. Todos vemos lo que pasa en el resto de América; todavía estamos lejos pero se está empeorando, ya hay bandas en conflicto por territorio. Una acción es blindar las fronteras, todas, no solo puertos y aeropuertos. Ahí ya operan las Fuerzas Armadas. No hablo de ponerlas en funciones policiales, no están para eso. Pero hay que dotarlas de más tecnología, control satelital, escáneres, radares, incluso más aviones y buques. Vale la pena invertir en eso.
—¿Y en salud? ¿Hay que reformar el Sistema Nacional Integrado de Salud?
—En salud evidentemente hay que hacer una revisión de este sistema, que no es integrado ni nacional y que ha fracasado. En el último año fue deficitario en 800 millones de dólares, va rumbo a la quiebra. Esto ha llevado a que muchos prestadores estén en serias dificultades, cerca de cerrar. Nosotros teníamos antes un sistema mixto, donde las mutualistas funcionaban bien; el mayor problema era en salud pública. Pero en vez de buscarle soluciones metimos todo en la misma bolsa.
—¿Usted dice que hay que volver al régimen anterior?
—No soy especialista en el tema, pero creo que hay que considerarlo. Como sea, hoy hay que resolver el déficit, y los aportes al Fonasa (Fondo Nacional de Salud) ya son bastante gravosos. Y el sistema también resulta deficitario en servicios, tratamientos no previstos, hay que hacer juicios al Estado para acceder a ellos.
—Pero antes la brecha entre un sistema y otro era grande, estaba el “carné de pobre”.
—Claro, pero hay que reforzar el sector público. Es deseable que todos tengan el mismo acceso a las prestaciones, pero en un sistema sustentable y realista. Hay que mejorar salud pública, sí, pero no en un sistema que va rumbo a la quiebra sin dar los servicios que debe dar. Además, con esto surgieron las propuestas de seguros privados de salud, que han vuelto a marcar diferencia en la atención de los uruguayos, lo que no es deseable tampoco.
—¿Y en educación?
—Estamos de acuerdo con la reforma en curso. Apuntamos a acelerarla con más centros de estudio de tiempo extendido, avanzar en un sistema integrado nacional y mejorar la formación docente. Lo deseable es que los docentes tengan maestrías, como pasa en distintas partes del mundo. No alcanza con que tengan un título de grado, como pasa con los médicos. También hay que aportar a la investigación, que también incluya la participación del sector privado, que a veces es resistido.

Tabaré Viera y Julio Maria Sanguinetti en la sede del partido en Montevideo. Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS
—Yendo a la interna, ¿qué Partido Colorado representa usted? ¿El sanguinettismo?
—Los -ismos son muy relativos, además están vinculados a otra época del partido. Yo pertenezco al Partido Colorado de Fructuoso Rivera, el de la Defensa de Montevideo, de Joaquín Suárez, de José Batlle y Ordóñez, con lo que representó en la fundación del país y su modernización. Es un partido con historia, referentes e ideología. Soy un liberal pero no creo en un Estado ausente, ahora que tanto hablan del libertarismo. Tanto libre mercado como sea posible, tanto Estado como sea necesario, como dijera (el excanciller alemán) Willy Brandt. Soy batllista. Ahora muchos se dicen batllistas, muchos lo reivindican, solo que Batlle y Ordóñez era colorado… Otros, para simplificar, hablan de la socialdemocracia ante el fracaso de los extremos, el de los regímenes socialistas y marxistas y del libre mercado salvaje. Pero eso es distinto al batllismo; son parecidos, pero la socialdemocracia nace del marxismo y el batllismo es humanista. Eso soy yo. Con esas filosofías miro los problemas actuales y el porvenir, con el ciudadano y los trabajadores en el centro.
—Usted habló de Sanguinetti como el “líder histórico”, ¿es el candidato de Sanguinetti?
—No, yo soy el candidato que apoya Sanguinetti, no de él. Lo admiro, es un referente, pero hace 30 años estoy generando experiencias de gobierno.
—Da la sensación de que su apoyo está en el interior. Sobre todo en Rivera, donde fue dos veces intendente, y en Salto, con el respaldo del senador Germán Coutinho.
—Creo que soy una adecuada síntesis. Vengo del interior, soy hijo de la escuela pública rural, de Cuñapirú, de Buena Orden. Pero también he estado y vivido muchos años cumpliendo distintas funciones en Montevideo.
—Usted está en política desde 1985, cuando asumió como diputado por Rivera. No puede mostrar la carta de la renovación.
—La renovación no tiene que ver con lo generacional, yo nunca fui candidato a presidente. ¡Además, nada se puede renovar sin experiencia! Es una fortaleza esa experiencia, un activo. ¡Solo en esta actividad escucho que puede ser un privilegio no tener experiencia! ¿No se piden referencias para un mecánico o un dentista? ¿Será bueno ser nuevo y desconocido para ser presidente? Yo tengo un currículum para mostrar, experiencia, conocimiento y ganas. También están mis antecedentes en circunstancias complicadas, como cuando tuve que asumir en el Ministerio de Turismo (en 2021, luego de la renuncia de Germán Cardoso) o cuando asumí en Rivera (en 2000), con una intendencia en quiebra y carpas de funcionarios instaladas afuera.
—No fue candidato a presidente, pero sí a vicepresidente en fórmula con Guillermo Stirling. Eso fue en 2004, cuando comenzó la debacle electoral del Partido Colorado, ¿cómo hace que vuelvan los votos?
—En 2004 vine de Rivera a una asamblea y terminé siendo candidato. Estuve ahí porque me lo pidió el partido, nunca le digo que no. El partido ha llegado a votar mal —siempre según sus registros históricos, para cualquier otro partido algo más del 10% de los votos no está mal— por más de una causa. Ese año se pagó el costo de la crisis y los históricos líderes, Sanguinetti y Jorge Batlle, no fueron candidatos por distintas razones. La sucesión siempre es delicada en política. Hoy le pasa al Frente Amplio, ninguno de sus precandidatos es líder. En el Partido Nacional sí hay uno pero es el presidente de la República. En 2009 apareció la figura de Pedro Bordaberry, que hizo crecer al partido en un 70%, pareció que era la renovación pero se retiró. En 2019 apareció Ernesto Talvi pero también se fue. Estamos en la misma situación, entonces, por eso me parece muy bien que seamos muchos los candidatos. ¿Cómo hacemos? Con lo que estoy haciendo: planteando propuestas enfocadas en los trabajadores. Nos importa la calidad de vida, que la gente sea feliz. Lo resumimos en la frase “trabajar para vivir y no vivir para trabajar”. Hay que discutir cosas que se han propuesto en Europa, como semanas laborales de cuatro días o jornadas de seis horas, todo ello relacionado al teletrabajo y la evolución tecnológica y vinculado a la productividad. Eso hay que trabajarlo en los Consejos de Salarios, que propongo llamar Consejos de Trabajo, porque no hay que combatir al que genera empleo.
—¿Usted piensa como candidato colorado o de la Coalición Republicana?
—Primero pienso como colorado y luego como aporte a esa coalición donde el partido ha sido un sostén fundamental. Sin un Partido Colorado fuerte la coalición no tiene andamiento.
—¿Pero eso no los ha desdibujado detrás del Partido Nacional?
—Eso podría haber sido un riesgo, pero no creo que haya pasado. La gente quiere que trabajemos en un programa común que tenga mucho de batllismo.
—¿Qué le pareció la propuesta de Ciudadanos y de Robert Silva de plebiscitar una enmienda constitucional para regular las contrataciones de las intendencias? Coutinho, exintendente como usted, fue muy crítico.
—Todavía la estamos estudiando… Estamos de acuerdo con el fondo del tema, pero no se puede meter todo en la Constitución. No veo ese tema como algo constitucional.

Asamblea de lanzamiento de Tabaré Viera como precandidato del Partido Colorado en la sede del partido en Montevideo. Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS
—Gustavo Zubía bajó su candidatura y se plegó a la de Andrés Ojeda; antes había hablado con usted. ¿Cómo le cayó?
—Tuvimos conversaciones, pero él prefirió tomar otro camino. Solo eso (El mismo día en que se anunció esa alianza, Batllistas informó que el edil por Montevideo Leonel Aguirre, electo por el sector de Zubía, se había plegado a la precandidatura de Viera).
—¿Cómo está financiando su campaña?
—Con aportes de correligionarios, militantes y amigos. También con los recursos del sector que aporta la Corte Electoral. Y con mucho trabajo. Vamos a hacer una cena de recaudación el 4 de mayo, en el Hotel Enjoy de Punta del Este.
—Canelones ha sido muy importante históricamente para su partido. Ahí era fuerte Adrián Peña, de Ciudadanos, ¿cómo se asimila su pérdida?
—Es una pérdida muy importante en lo humano y lo político. Adrián era un gran dirigente nacional pero particularmente en Canelones. Es una gran pérdida para todo el partido. Trabajaba muchísimo.
—¿No fue un llamado de alerta para ustedes?
—Le aseguro que nos ha hecho reflexionar a todos. Acabo de terminar una gira de cuatro días por Canelones, Durazno, Tacuarembó y Artigas en la que fui con dos compañeros que se turnaron para manejar. Creo que quedamos todos impresionados.
—¿Qué le pareció el discurso de Robert Silva durante el entierro de Peña?
—Y bueno… Son momentos difíciles. No tengo duda de que Robert lo sintió muchísimo. En esos momentos tan difíciles de asimilar, quizá algunas referencias partidarias o hasta personales… (Piensa las palabras). Pero comprendo la carga sentimental de todos los que estuvimos allí.
—¿Mira las encuestas?
—Las leo pero no las considero. Son fotos del momento, la semana que viene puede haber otra, falta toda la campaña. Además, si me baso en esas que le dan al Partido (Colorado) un 8%, considerando que en una interna vota el 40%, y pongo el porcentaje que me dan, ¡resulta que en todo el país tengo la mitad de los votos que sé que tengo solo en Rivera!
Información Nacional
2024-04-17T23:32:00
2024-04-17T23:32:00