En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
El gobierno del presidente Yamandú Orsi completará el próximo 1 de marzo una quinta parte de su mandato. Este primer año de gestión transcurrió en un contexto de alta incertidumbre geopolítica a escala global —principalmente por una “guerra arancelaria” lanzada por la administración de Donald Trump— y, en lo local, por una elevada confrontación política con la oposición.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
La “herencia” fiscal que, según las nuevas autoridades, dejó el anterior gobierno, y otras problemáticas pendientes, como los desajustes financieros de la mutualista Casmu y de la Caja de Jubilaciones y Pensiones de Profesionales Universitarios, formaron parte de la discusión. Tres leyes, en un total cercano a 70 aprobadas durante el primer año de gobierno, fueron votadas por el Parlamento para atender esas situaciones, para lo cual el oficialismo consiguió apoyos de la oposición.
En este año inaugural de la cuarta administración del Frente Amplio se produjeron seis interpelaciones a ministros por temas diversos, como la compra de la estancia María Dolores para Colonización, la suspensión del proyecto Neptuno-Arazatí y la rescisión del contrato con el astillero español Cardama para la construcción de dos patrulleras oceánicas destinadas a la Armada uruguaya, además de la situación en Venezuela.
Orsi y Cosse en el balcon.jpg
Yamandú Orsi y Carolina Cosse el 1° de marzo de 2025.
Otros asuntos siguieron ocupando lugares destacados en la agenda pública y las preocupaciones de la ciudadanía, como la delincuencia —aunque en 2025 disminuyó un 3% el número de homicidios— y la sobrepoblación carcelaria, que continuó creciendo.
En la economía, mientras el nivel de actividad se fue desacelerando a medida que avanzó el 2025, el déficit fiscal se mantuvo en el orden del 4% del Producto Interno Bruto (PIB), la deuda pública aumentó, mejoraron algunos indicadores del mercado laboral —sobre todo en la primera mitad del año pasado— y la inflación siguió bajando, incluso más de lo esperado por las autoridades, de la mano de un dólar debilitado frente al peso, lo cual recrudeció las quejas por el llamado “atraso cambiario”.
Las mediciones de opinión pública acerca de la gestión presidencial mostraron rápidamente señales de disconformidad o de expectativas no satisfechas, incluso entre votantes frenteamplistas, aunque la imagen del presidente Orsi mantiene un saldo positivo.
A continuación, algunas de las principales cifras del primer año de gobierno en las distintas áreas de gestión.
1,2%: crecimiento y moderación de la actividad económica
La economía continuó en crecimiento en los primeros meses del 2025, aunque el ritmo de expansión se moderó en los trimestres más recientes.
El PIB aumentó 3,6% en enero-marzo, lo hizo un 2,3% en abril-junio y creció 1,2% en julio-setiembre respecto a los mismos períodos del 2024. En los nueve primeros meses del año pasado la expansión fue de 1,2%.
En el enlentecimiento de la actividad económica en el tercer trimestre influyó la avería en la boya petrolera de José Ignacio, que afectó la refinación de petróleo, una menor producción de pasta de celulosa y de la industria de la construcción por la menor inversión, en particular, en obras de vialidad y líneas de energía eléctrica.
El dato de octubre-diciembre será informado por el Banco Central a mediados de marzo; el Ministerio de Economía asume que el PIB en el promedio de 2025 creció algo por debajo de lo que había proyectado para la elaboración de la Ley de Presupuesto (2,6%).
Embed
7,0%: menos desempleo
Aunque durante el primer año de gobierno se produjeron varias reestructuras empresariales con despidos de personal numerosos, algunos indicadores laborales tendieron a mejorar. Sin embargo, el mercado de trabajo perdió dinamismo en la segunda mitad del 2025.
La tasa de empleo, que era 59,4% de la población en edad de trabajar en febrero del 2025, cerró ese año en 60%, un máximo en varios años.
Embed
Si bien también aumentó la cantidad de personas ofreciendo su fuerza laboral, el desempleo terminó el año pasado en 7,0% (frente a un 7,9% el mes previo a instalarse la administración de Orsi). Eso representa a unas 133.000 personas.
A su vez, la proporción de trabajadores no registrados en la seguridad social —“en negro”— mostró durante el año pasado un leve descenso; en diciembre eran 21,9% los ocupados en esa condición (frente a 22,5% en febrero del 2025).
Embed
–0,03%: estabilidad del poder adquisitivo salarial
El poder adquisitivo salarial promedio registró una relativa estabilidad en el transcurso del primer año de gobierno del Frente Amplio. En diciembre de 2025, el Índice de Salario Real calculado por el Instituto Nacional de Estadística se ubicó 0,03% por debajo del nivel de febrero de ese mismo año.
El descenso de la inflación contribuyó a esa virtual estabilidad del poder de compra de los salarios.
Embed
3,46%: inflación anual por debajo de la meta
El proceso de “desinflación” registrado en el país en los años recientes prosiguió en el inicio de la administración de Orsi e incluso se intensificó en los meses recientes.
En el año móvil —período de 12 meses— cerrado a enero de 2026, el Índice de Precios al Consumo registró un alza de 3,46%. Esa tasa anual es la menor desde agosto del 2005; se ubicó más de un punto porcentual por debajo de la meta (4,5%), un factor que causó preocupación en las autoridades económicas y las llevó a tomar algunas medidas.
El descenso reciente de la inflación estuvo enmarcado por un enlentecimiento de la actividad económica y por la caída del valor del dólar en la plaza local.
Embed
–9,1%: dólar débil y peso fortalecido
Acompañando una tendencia global verificada tras la llegada por segunda vez de Donald Trump a la Casa Blanca, el tipo de cambio en Uruguay bajó más de un 11% durante 2025 (comparado con el valor a fin del año anterior).
Embed
La baja siguió en enero del 2026; las autoridades anunciaron un relajamiento monetario y una posible mayor participación del sector público en el mercado comprando divisas para tratar de detener la apreciación del peso, atribuida por ellas a factores “inusuales” y distorsivos. El pasado viernes 20 el tipo de cambio nominal se ubicó en $ 38,7, un 9% menos que al cierre de febrero del 2025, al terminar la administración de Lacalle Pou.
El “atraso cambiario” y su impacto sobre la competitividad fue una queja recurrente de sectores exportadores de bienes y servicios planteada al gobierno durante su primer año de gestión.
4,4%: déficit fiscal alto y deuda creciente
Los números fiscales fueron objeto de polémica desde la transición de gobierno. Las nuevas autoridades aseguraron haber recibido una situación peor a la esperada debido a decisiones de postergación de pagos y adelantamiento de ingresos tomadas por los jerarcas salientes de la coalición republicana.
Al finalizar febrero de 2025 y terminando el mandato de Luis Lacalle Pou, el déficit en períodos de 12 meses del conjunto del sector público era equivalente a 4,3% del PIB (depurado del adelanto de pagos de pasividades, remuneraciones y transferencias del BPS, correspondientes a marzo, que se hizo entonces debido al feriado de Carnaval).
Después de una leve baja del déficit anual en los primeros meses de la nueva administración, el desequilibrio volvió a ampliarse y se mantuvo en torno a 4,4% del PIB. Son unos US$ 3.700 millones, según las cifras del Ministerio de Economía.
El gobierno de Orsi apuesta a que modificaciones tributarias introducidas en la Ley de Presupuesto y una esperada mejora en la eficiencia recaudatoria permitan un abatimiento gradual del desequilibrio en las finanzas públicas a lo largo del período.
Ello, a su vez, posibilitaría una estabilización del nivel de la deuda en relación con el PIB, frenando el aumento verificado al comienzo del actual gobierno.
Las estadísticas del endeudamiento público son informadas por el Banco Central para trimestres calendario. A marzo del 2025 —transcurrido un mes de la actual administración—, la deuda bruta ascendía a US$ 58.298 millones, un monto que creció a US$ 61.006 millones a junio y a US$ 61.812 millones a setiembre, el último dato disponible. Expresado como porcentaje del PIB, el endeudamiento pasó de 72,3% en marzo a 75,3% en setiembre. Si se descuentan los activos de reserva, la deuda —neta— representaba casi 46% del PIB a esa fecha.
Embed
16.625: los presos y el hacinamiento carcelario
Como los gobiernos que lo antecedieron, la administración de Orsi fijó entre sus prioridades la reforma del sistema penitenciario, un problema cada vez más urgente para Uruguay.
Tras el primer año de gestión, el problema no se ha mitigado. Hasta julio de 2025, mes en que se proporcionaron los últimos datos oficiales, había 16.625 personas privadas de libertad, un crecimiento sostenido desde 2018; supone 63,3% más reclusos respecto a ese año. Así, Uruguay registra una tasa de 477 reclusos cada 100.000 habitantes, la más alta de América del Sur y entre las 10 mayores a escala global.
Entre 2000 y 2023, mientras la población general creció 2,8%, la cantidad de personas privadas de libertad aumentó 243%.
A comienzos del 2026, el Ministerio del Interior divulgó las cifras de delitos correspondientes al año anterior. Durante la presentación, Diego Sanjurjo, gerente del Área de Estadística y Criminología Aplicada, valoró como “un panorama bastante positivo” que 13 de los 15 indicadores medidos hayan mejorado respecto a 2024. Uno fue el de los homicidios dolosos, definidos como la muerte ilícita infligida a una persona de forma intencional.
Los homicidios disminuyeron de 382 en 2024 a 369 en 2025 (–3%). La tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes se ubicó el año pasado en 10,3, algo menor que el 10,7 de 2024. Se trata de una cifra que casi duplica el promedio mundial, a la par de la de países como Antigua y Barbuda, República Dominicana y Paraguay.
Embed
De todos modos, la gestión del ministro del Interior, Carlos Negro, estuvo en cuestionamiento por parte de la oposición en distintos momentos en el transcurso del primer año de gestión.
Uno de los 63 compromisos que asumió el gobierno de Orsi el 25 de marzo fue implementar un apoyo de $ 2.500 para el inicio de clases a las familias con niños y niñas que asisten a centros de educación inicial, jardines y escuelas de la Administración Nacional de Educación Pública. El llamado bono escolar se implementó por primera vez en julio de 2025 y lo cobraron 117.000 niños que concurren a centros educativos públicos de inicial y primaria y pertenecen a los quintiles de menores ingresos (1 y 2) de la población.
Maestra y alumnos.jpg
Maestra y alumnos de la Escuela Nº 130
Mauricio Zina/ adhocFOTOS
Durante el debate presidencial previo al balotaje de noviembre de 2024, Orsi había anunciado que “todos” los escolares que empiecen las clases cobrarán esa partida. Más adelante, el gobierno, aludiendo a la situación fiscal restrictiva que encontró al asumir, resolvió instrumentarlo de forma progresiva. Este mes de marzo lo cobrarán 171.000 niños y niñas; a los que pertenecen a los quintiles 1 y 2 se sumarán los del quintil 3. En 2027 lo recibirán también los del quintil 4 y, en 2028, todos.
A raíz de un artículo publicado en febrero por El Observador, la oposición cuestionó que el gobierno incumplió su promesa de universalizar el bono. En tanto, el oficialismo replicó que ya había quedado estipulado el año pasado en el Presupuesto Nacional —aprobado con votos de los partidos de la oposición— que el pago del bono se haría de forma progresiva.
65: las leyes aprobadas
Durante el primer año de gobierno, el Parlamento aprobó 65 leyes (al 31 de enero), de acuerdo al Monitor Parlamentario del Departamento de Ciencia Política de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República. De estas, el 23% fueron iniciativa del Poder Legislativo, mientras que el 77% provinieron del Poder Ejecutivo.
La ley más importante del año fue el Presupuesto Nacional. Gracias a que consiguió tejer acuerdos con varios partidos políticos y sectores de la oposición, el oficialismo sorteó con éxito la falta de mayoría en la Cámara de Representantes y aprobó la ley madre de su gobierno. Además de un aumento del gasto de US$ 240 millones previsto para todo el quinquenio, la norma incluyó modificaciones impositivas orientadas a incrementar la recaudación, que, pese a ser cuestionadas por la enorme mayoría de la oposición, tuvieron el apoyo de Cabildo Abierto, partido que le dio los dos votos que le faltaban al Frente Amplio en Diputados para aprobar esos artículos y, unos meses antes, votar la ley de Rendición de Cuentas del 2024.
Fueron seis los integrantes del gabinete de Orsi que debieron concurrir al Parlamento a ser interpelados por la oposición.
El primero fue el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, debido a la compra de la estancia María Dolores por parte del Instituto Nacional de Colonización. La instancia no terminó bien: fue suspendida por los insultos homofóbicos que el senador interpelante, el nacionalista Sebastián da Silva, lanzó contra el frenteamplista Nicolás Viera, luego de que este lo acusara de haber recomendado invertir en Conexión Ganadera. En la Cámara Alta también fue interpelada la ministra de Defensa, Sandra Lazo, por la decisión del gobierno de rescindir el contrato con el astillero español Cardama para construir dos patrulleras oceánicas.
Alfredo-Fratti-Interpelacion
Alfredo Fratti durante la conferencia de prensa del oficialismo en un intermedio de la interpelación.
Javier Calvelo / adhocFOTOS
El ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, fue quien inauguró las interpelaciones en la Cámara de Representantes con una estrategia particular: su presentación inicial duró más de 11 horas, un “mazazo”, en palabras de la oposición. El foco fue la cancelación del proyecto Neptuno-Arazatí y su reemplazo por una represa en Casupá para el suministro de agua potable en el área metropolitana.
La ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, y el ministro de Educación y Cultura, José Carlos Mahía, fueron interpelados en Diputados por la situación de Álvaro Danza, presidente de la Administración de Servicios de Salud del Estado, que a la par de ese cargo público desempeñaba funciones en el ámbito privado, y por la actuación de la Junta de Transparencia y Ética Pública en el caso.
Además, durante el receso de este verano, cuando funciona la Comisión Permanente del Parlamento, la oposición resolvió interpelar al canciller Mario Lubetkin, luego de que el oficialismo no diera sus votos para convocarlo en régimen de Comisión General para responder sobre la situación en Venezuela y el acuerdo Mercosur-Unión Europea, entre otros asuntos.
Cristina Lustemberg
La ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, junto a Rodrigo Márquez Alonso, director general de Secretaría de la cartera, y Álvaro Danza, presidente de ASSE, durante la interpelación.
Javier Calvelo / AdhocFotos
Ninguna de las interpelaciones culminó con una declaración de censura, renuncia o pérdida de respaldo de los ministros.
El presidente se refirió a los llamados a sala durante una entrevista con Desayunos Búsqueda en noviembre: “Los políticos somos generadores de clima, y el clima que generamos a veces contribuye a que, en lugar de una conversación en una comisión del Parlamento para aclarar las cosas, se termine yendo directamente a una interpelación cuyo desenlace ya se conoce. Ojalá vengan todas las interpelaciones que deban venir, pero que no frenen el trabajo”.
Los analistas políticos coinciden en que el gobierno de Orsi prácticamente no tuvo luna de miel. Durante su primer año de mandato, las señales de disconformidad o de expectativas no satisfechas no demoraron en aparecer en las mediciones de opinión pública, especialmente entre los votantes de los partidos de la oposición, pero también entre simpatizantes del Frente Amplio.
De acuerdo a un estudio de opinión pública difundido por Equipos Consultores en diciembre, tanto la aprobación de la gestión del presidente como la desaprobación se ubicaron en la misma cifra: 36%. No obstante, si bien las opiniones favorables se mantuvieron en relación con la medición anterior, de octubre, la desaprobación aumentó cuatro puntos (de 32% a 36%).
Yamandú Orsi
Yamandú Orsi.
Javier Calvelo-adhocFOTOS
Los datos de Equipos y otras consultoras como Cifra y Opción reflejan que la aprobación de los frenteamplistas sobre el desempeño del presidente se mantiene alta, mientras creció la desaprobación entre los votantes opositores. En la comparación histórica, las cifras de Orsi, con un saldo neto equilibrado, son similares a las que registraba al inicio del segundo gobierno el frenteamplista Tabaré Vázquez (2015).
En tanto, la valoración de la imagen del mandatario es más alta que la que recoge su gestión. De acuerdo a un estudio de Equipos publicado en enero, Orsi, junto con el expresidente Lacalle Pou (Partido Nacional), son los líderes políticos con mejor imagen. La popularidad del primero tiene un saldo positivo de 15 puntos, considerando simpatías menos antipatías, y la del segundo 13 de puntos.