Desde el 25 de julio de 2025, Israel autoriza los lanzamientos aéreos de ayuda humanitaria extranjera sobre la Franja de Gaza. Pero en el terreno, la vida cotidiana de los habitantes está marcada por una carrera peligrosa: recuperar, a toda costa, lo que entregan los escasos camiones de ayuda. Estos convoyes solo ingresan por decenas, cuando, según la ONU, se necesitarían al menos 500 por día para atender a una población agotada por el hambre