Los Guardianes de la Revolución iraníes confirmaron la muerte, en un ataque israelo-estadounidense, de su máximo responsable de inteligencia, horas después de que Donald Trump aplazara por tercera vez su ultimátum a Teherán para abrir el estrecho de Ormuz. “¡Abran el jodido estrecho, locos bastardos, o vivirán en el infierno!”, publicó el presidente en sus redes sociales