Cada año, la ceremonia de los Oscar celebra el cine mundial. Pero detrás de las estatuillas doradas y el glamour de Hollywood se esconde, sobre todo, una auténtica maquinaria económica. Entre derechos de transmisión, publicidad, turismo y el impacto en las películas galardonadas, el evento genera cientos de millones de dólares e influye en toda la industria del entretenimiento.