Luna sufrió en vida todo tipo de violencias y discriminación por parte de su padre; en varias oportunidades pidió ayuda, pero nadie la protegió como lo merecía; el presidente Orsi llamó a hacer un “mea culpa” colectivo por el asesinato de la niña y señaló la necesidad de mejorar la comunicación entre instituciones, pero el problema es mucho más estructural que una falta de coordinación entre instituciones: es el resultado de una ausencia constante del Estado