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    miércoles 19 de junio de 2024

    Balance 2023: la economía uruguaya cierra con claroscuros, entre sequía, varias crisis en el gobierno y un sorprendente giro en Argentina

    La actividad económica creció muy poco, cayeron las exportaciones de bienes, bajó la inflación y el déficit fiscal tomó una trayectoria ascendente que, en 2024, se verá si fue solo un desvío circunstancial

    En un año en que las pocas lluvias agrietaron los campos e hicieron disparar el consumo de agua embotellada, el gobierno logró aprobar una reforma jubilatoria y puso en marcha otra —también polémica— en la educación, aunque varias crisis amenazaron con romper la coalición. Mientras, Argentina salía de su ciclo electoral con un inesperado presidente: Javier Milei.

    En ese contexto de sequía, de desvío del consumo hacia una Argentina que ahora empieza a ajustarse y de retraso cambiario, la economía uruguaya creció muy poco, cayeron las exportaciones de bienes y el déficit fiscal tomó una trayectoria ascendente que, en 2024, se verá si fue solo un desvío circunstancial. El nivel de empleo mejoró y, con la menor inflación en mucho tiempo, el poder adquisitivo de los salarios y los ingresos de las familias se recompusieron algo.

    Este repaso subjetivo e incompleto del año económico incluye también polémicas impositivas, varios relevos en el gabinete ministerial, alguna crisis bancaria, un sismo e ilusiones mundialistas, entre otros sucesos.

    Sequía y fuego

    El año empezó con Luiz Inácio Lula da Silva otra vez como presidente en Brasil y un nuevo gesto de tolerancia política en Uruguay: el mandatario Luis Lacalle Pou y los expresidentes Julio María Sanguinetti y José Mujica fueron juntos al acto de asunción. Pocos días después, el brasileño aplacó una asonada en Brasilia y visitó Montevideo.

    Mientras el campo seguía al rojo vivo por la sequía, los balnearios esteños empezaban una temporada que dejaría relativamente contentos a los empresarios turísticos, pese a la escasez de argentinos.

    No faltaban los incendios de verano. Enero terminó con uno para el gobierno y los colorados: el ministro de Ambiente, Adrián Peña, renunció después de que Búsqueda informara que durante años dijo ser licenciado en Dirección de Empresas y firmó documentos oficiales como tal cuando todavía debía un curso para recibirse.

    Adrián Peña luego de la conferencia de prensa tras su renuncia. Foto: Mauricio Zina/ adhocFOTOS

    El Ministerio de Economía festejó que el déficit en las cuentas públicas bajó en 2022 al equivalente a 3,2% del Producto Bruto Interno (PBI) —sin considerar los ingresos extraordinarios por los llamados “cincuentones”—, en línea con sus proyecciones, aunque más adelante el deterioro fiscal corriente pasó a ser un tema de polémica con economistas de la oposición y algunos analistas.

    Las exportaciones de mercaderías aumentaron 2% en enero respecto a un año atrás, antes de entrar en una larga pendiente —hasta setiembre— que alineó un coro de voceros empresariales, dirigentes cabildantes y algún frenteamplista que se quejó por el “atraso cambiario”.

    El alza anual de los precios minoristas cedía, una tendencia que continuó en meses siguientes hasta ubicarse muy dentro del rango meta (3%-6%) y en niveles bajos para la historia de Uruguay.

    El caso del exjefe de seguridad presidencial Alejandro Astesiano, que ya estaba instalado en la agenda pública desde el año anterior, trajo novedades: la Justicia lo condenó a cuatro años de cárcel por delitos diversos, hubo una extraña visita del frenteamplista Gustavo Leal a la familia del excustodia y fue cesada parte de la cúpula policial.

    Casi sin lluvias en la zona sur del país, OSE empezó a pedir a la población hacer “uso racional” del agua potable, anticipando un problema que se volvió grave pocos meses después. El Ministerio de Ganadería calculaba las pérdidas para el agro en unos US$ 1.800 millones, aunque la sequía también le pegaba a UTE. Por todos esos impactos, la ministra de Economía, Azucena Arbeleche, informó que el crecimiento del PBI proyectado para el año era de 2%, que luego se recortó a 1,3% (y después, por el Banco Central —BCU—, a menos de 1%).

    El Consejo Asesor Fiscal —integrado por tres economistas independientes— llamó a la “prudencia”, al configurarse un escenario de menor “holgura”. Más adelante, en otro informe, los consejeros advirtieron que el “ciclo político-electoral” sería una “prueba de madurez” en el manejo de las finanzas públicas.

    Al inicio de marzo, y cumpliendo con una promesa de campaña, Lacalle Pou anunció ante la Asamblea General un proyecto de rebaja impositiva sobre las rentas personales (IRPF e IASS) y alivios para las empresas chicas. La oposición y varios analistas cuestionaron la medida por considerarla inoportuna y en beneficio de sectores que no la pasan tan mal, y cuando todavía hay muchos niños pobres.

    El 15 de marzo hubo otro relevo en el gabinete; el cabildante Daniel Salinas, ministro de Salud, dio por terminada su breve carrera política para dedicarse al mundo académico. Otros iban por más y el menú de precandidatos a uno y otro lado del eje ideológico se fue completando con el paso de los meses, con alguna sorpresa entre los colorados.

    Afuera, en tanto, la quiebra del Silicon Valley Bank en Estados Unidos trajo ruido a los mercados financieros. Y la compra express de Credit Suisse por parte de UBS evitó una crisis sistémica en Suiza.

    En el Parlamento, Cabildo Abierto hizo valer sus votos para forzar cambios al proyecto de reforma jubilatoria. Mientras ocurrían esas negociaciones, detonó una bomba política cuando la militante blanca Romina Celeste Papasso denunció que el senador Gustavo Penadés abusó de ella años atrás, cuando era adolescente; el caso escaló en las semanas y meses siguientes a nivel de escándalo y el legislador herrerista terminó en la cárcel imputado por pagar por sexo a varios menores.

    El senador Gustavo Penadés terminó en la cárcel por delitos sexuales. Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS

    Viajes, Bielsa, censo y reforma

    En abril, durante la Semana de Turismo, más de 100.000 personas cruzaron a Argentina para comer, ir al teatro o surtirse de artículos de higiene personal, un flujo que se hizo constante en el año ante una importante brecha cambiaria. La contracara fue un mayor desempleo en departamentos litoraleños (14,8% en Río Negro, 13,3% en Salto y 11,7% en Paysandú, en abril-junio), donde hasta los peluqueros perdían clientes.

    Los datos del turismo del verano fueron presentados por el ministro Tabaré Viera como de “recuperación del sector”: llegaron un 11,6% más visitantes que en el primer trimestre de 2019 —antes de la pandemia— aunque gastaron 4,5% menos. A su vez, un rosarino vino para dirigir a la selección uruguaya con una nueva generación y un fútbol dinámico que, meses después, por las Eliminatorias, desconcertó a argentinos y brasileños.

    A las nueve de la noche del 29 de abril comenzó el censo vía web, un relevamiento que después de la fase presencial terminó por constatar que la población apenas creció en 10 años —gracias, en parte, a la inmigración—; en el Uruguay de mediados de 2023 vivían 3.444.263 personas.

    Lacalle Pou censado en la residencia de Suárez y Reyes. Foto: INE

    Standard & Poor’s elevó la nota a “BBB+”, dos escalones dentro del rango de investment grade y la mejor calificación desde que evalúa la deuda pública uruguaya. Al día siguiente, solo con votos del oficialismo multicolor, el Parlamento aprobó la ley que instala, gradualmente, un sistema jubilatorio común y entre otras cosas obliga a trabajar al menos hasta los 65 años para poder retirarse. “Hay reforma, hay futuro”, cerró Lacalle Pou en un video difundido por Presidencia.

    Mayo empezó con el aviso, en el Día de los Trabajadores, de que se buscaría voltear esa reforma; la campaña avanzó sin el respaldo del Frente Amplio —que dio libertad de acción— y con poca convicción de algunos sindicatos (en diciembre iban recolectadas unas 66.000 firmas, de cerca de las 270.000 necesarias para convocar a un plebiscito en 2024). El reclamo del PIT-CNT de reducir la jornada laboral, reiterado en ese acto obrero, no prendió en el gobierno ni en el empresariado.

    Las telefónicas Movistar y Claro compraron en una subasta dos bloques para desplegar la tecnología 5G y se lanzó la competencia con Antel. A mediados del mes la planta de UPM 2, en Paso de los Toros, empezó a producir pasta de celulosa, mientras las vías para su ferrocarril hasta el Puerto de Montevideo iban quedando casi prontas.

    El gobierno estuvo a punto de fracturarse. La adjudicación de un apartamento a una militante de Cabildo Abierto por decisión directa de la ministra de Vivienda, Irene Moreira, produjo una tormenta política que derivó en su renuncia, pedida por el presidente. Después de unos días de suspenso, los cabildantes optaron por el camino previsible: seguir integrando la coalición.

    Al oficialismo no le faltaban problemas. Por la escasez de lluvias, el agua de la canilla se tornó intomable por las sales y los cloruros altos, lo que causó molestias y gastos extra a las familias. Mientras la bajante del embalse de Paso Severino era reportada como una cuenta regresiva por los medios de comunicación, el 19 de junio el Poder Ejecutivo decretó una emergencia hídrica para dar exoneraciones de impuestos al agua embotellada y otros apoyos. También se inició una obra para trasvasar agua al río Santa Lucía, a la vez que llegaba por barco desde Estados Unidos una planta desalinizadora y se hacían perforaciones hasta en el Parque Batlle.

    Una perforación en el Parque Batlle, en busca de agua durante la sequía. Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS

    No todas eran pálidas. El gobierno celebró que la agencia Fitch Ratings le mejoró la nota a Uruguay, dio a conocer un proyecto de casi US$ 4.000 millones para producir hidrógeno verde en Paysandú de la empresa HIF Global (aunque los estudios de factibilidad y la decisión sobre esa posible megainversión se prevén para fines de 2024 o principios de 2025) y Lacalle Pou fue recibido por más de una hora en la Casa Blanca por el presidente estadounidense, Joe Biden.

    Además, el BCU informó que el PBI creció 1,2% en el primer trimestre respecto a un año atrás, lo que marcó la salida de la recesión que había inducido la sequía en el último tramo de 2022. Y la Dirección General Impositiva (DGI) reportó un aumento de 2,3% a valores reales en la recaudación de mayo, aunque fue de las pocas alzas mensuales del 2023.

    La alegría popular por el Mundial Sub-20 de fútbol conquistado por los juveniles celestes en Argentina duró más que la idea de convertir en paloma, como “símbolo de paz”, el águila rescatada del acorazado nazi Graff Spee hundido en la bahía de Montevideo en 1939.

    Terminando junio, el Poder Ejecutivo anunció las pautas para los Consejos de Salarios y llevó al Parlamento un proyecto de Rendición de Cuentas que propuso ampliar en US$ 20 millones el gasto en salud mental y el tratamiento de adicciones; para dar sus votos, Cabildo Abierto exigió mejorar el salario de la tropa militar. Entre la regularización de 1.000 funcionarios y disposiciones diversas, el articulado se aprobó también con un cambio impositivo que enojó a plataformas como Spotify, aunque el gobierno terminó dando marcha atrás para evitar que la multinacional se llevase la música a otra parte.

    Inflación, deudas y el león

    El Instituto Nacional de Estadística (INE) informó que la inflación de 12 meses a junio bajó a 5,98% y entró así en el rango objetivo de las autoridades. Considerando ese dato, el 6 de julio el BCU redujo la tasa de 11,25% a 10,75%, para empezar un afloje de la política monetaria que continuó en los siguientes meses.

    Los cabildantes anunciaron que juntarían firmas para someter a plebiscito una reforma que habilite la reestructuración de deudas personales y fije en la Constitución un tope menor para la usura. Al mismo tiempo, el país se endeudó en el equivalente a US$ 1.000 millones emitiendo un bono en pesos nominales a 10 años.

    El cambio de nombre de Twitter por una simple X resuelta por su excéntrico dueño, Elon Musk, desconcertó a los usuarios de la red social más que el temblor sísmico de la madrugada del 12 de julio en aguas frente a Atlántida. También desconcertado, el Ministerio de Ambiente desistió de tratar de capturar a un mono tití que se paseaba por Montevideo.

    Mientras en el mundo se instalaba el marketinero fenómeno cinematográfico “Barbenheimer”, en Argentina Sergio Massa anunciaba que sería candidato presidencial. Por entonces, la inflación anual ya superaba el 100% y el dólar blue, que había empezado el año en unos 350 pesos argentinos, se acercó a los 600. Un país prendido fuego, como la Tierra; julio fue el mes más cálido de la historia.

    El 1° de agosto entraron en vigor los primeros cambios establecidos en la reforma previsional, como la posibilidad para los jubilados de volver a trabajar de manera formal. En tanto, el Poder Ejecutivo, los bancos privados y el gremio de empleados bancarios acordaron un plan de salvataje para la “caja bancaria”, con aportes de todos.

    A mediados de agosto y por varios meses la economía perdió uno de sus motores fabriles: la planta de refinación de petróleo de La Teja paró para hacerle mantenimiento y recambiar equipos obsoletos.

    En Argentina, las elecciones internas fueron un aviso de lo que venía —el fin del ciclo kirchnerista—: con la promesa de aserrar el Estado, Milei, un melenudo e histriónico libertario, resultó el aspirante presidencial más votado. El dólar blue osciló cerca de los 800 pesos.

    En setiembre, el sistema político polemizó sobre clientelismo en torno a gastos y contrataciones en la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande. Plata no sobraba: la DGI informó que se habían encadenado tres meses de caída real interanual en la recaudación que nutre la caja del Estado (en el acumulado a noviembre la baja fue de 1,6%).

    Por entonces, los habitantes del área metropolitana ya volvían a tomar agua de OSE, aunque la sequía continuó afectando a varias zonas del país y la emergencia agropecuaria se prolongó hasta el fin de 2023. En el segundo trimestre, la escasez hídrica no solo golpeó al sector primario —se contrajo 27,4% frente a un año atrás— sino también a la generación eléctrica, por lo que el PBI del país cayó 2,5%.

    El INE informó que el desempleo en agosto subió y en los meses siguientes siempre estuvo encima de 8% (8,3% de la población activa en noviembre) ya que, si bien hubo más puestos disponibles, también se incrementó la cantidad de personas que buscaron trabajo.

    En el marco de la Expo Prado, la dirigencia ruralista se quejó por el déficit fiscal y clamó por un dólar más alto. Lacalle Pou coincidió: “Si uno pudiera decir que suba, ojalá, que esté más cerca de 40, creo que sería un precio razonable”. De visita en ese predio ferial, por teléfono, Alejandro Stipanicic recibió la noticia de que no hubo interesados en entrar al negocio del cemento, que le da pérdidas al ente que preside: “Es un día triste para Ancap”.

    En cambio, el rubro cárnico sí resultaba atractivo para los inversores. El grupo Minerva anunció un acuerdo con el también brasileño Marfrig para comprarle tres frigoríficos en Uruguay. Eso puso en alerta a los empresarios ganaderos y al gobierno ante el temor de una mayor concentración del sector. La transacción pasó para su análisis por parte de la Comisión de Defensa de la Competencia.

    El INE informó que en enero-junio el 10,4% de las personas eran pobres, mientras en meses más recientes el poder de compra de los salarios fue recuperándose. Por esos días el también pobre fútbol profesional estaba de paro, en reclamo de mejores sueldos para la Segunda División.

    Marset, Argentina y deuda

    Octubre empezó con un aumento de tarifas de los combustibles. Paralelamente, se abría un debate político sobre la ciclovía por el medio de la avenida 18 de Julio instalada por la Intendencia de Montevideo y por un proyecto para conectar El Pinar con la plaza Independencia mediante un tren tranvía propuesto por empresas constructoras privadas. Hasta setiembre se habían vendido 42.506 vehículos cero kilómetros, 7,4% más que en los primeros nueve meses del año anterior.

    Montevideo fue anunciada por la Conmebol como sede del partido inaugural del Mundial de Fútbol de 2030 y empezaron las especulaciones sobre su posible impacto económico. “Uruguayos campeones”, festejó en su cuenta de X Lacalle Pou; otros pretendían más para conmemorar el centenario de la primera copa.

    En Argentina, los candidatos presidenciales exhibieron toda su argentinidad al debatir en formato televisivo antes de las elecciones del 22 de octubre y el dólar blue llegó, por primera vez, a superar los 1.000 pesos. Milei terminaría aplastando a Massa en el balotaje de noviembre.

    Con el presidente uruguayo presente, Javier Milei en su discurso en las puertas del Congreso tras ser investido. Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS

    En la estancia presidencial de Anchorena Lacalle Pou reunió a los legisladores del gobierno en busca de reafirmar la unidad. Pero pocos días después en la Cámara de Diputados faltaron votos para aprobar una reforma de la Caja de Profesionales Universitarios, cuyas reservas se van consumiendo.

    Con la inflación de 12 meses ubicada en torno a 4%, el presidente del BCU, Diego Labat, recibió la calificación “A” de la publicación estadounidense Global Finance. El primer dato de un nuevo Indicador Mensual de Actividad Económica difundido por ese organismo mostró, para agosto, señales de recuperación productiva en Uruguay.

    Después de idas y vueltas, Google confirmó su decisión de instalar un centro para el manejo de datos en el país, aunque con ajustes al proyecto original.

    Cerca de una docena de directores dejaron sus cargos en entes y otros organismos públicos para poder postularse en las elecciones de 2024. También se fue un amigo y Central Perk quedó vacío.

    Al inicio de noviembre el gobierno enfrentó otra crisis luego de que Búsqueda difundiera el contenido de diálogos entre algunos jerarcas y asesores para ocultar información sobre el pasaporte otorgado al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset. El presidente aceptó las renuncias del ministro y del viceministro del Interior, así como de su principal asesor en comunicación; antes había dimitido el canciller. El narco, prófugo y en paradero incierto, desafiaba en mensajes pasados a través de Canal 4: “Yo no voy a entregarme nunca, búsquenme”.

    Ese papelón no pareció afectar la reputación de Uruguay frente a los inversores internacionales y el gobierno reabrió una emisión del “bono sustentable” con tasa vinculada a indicadores ambientales: colocó US$ 700 millones, aunque la demanda fue cuatro veces mayor. Del Banco Mundial obtuvo otros US$ 350 millones mediante un préstamo novedoso, que reducirá su costo si el país baja la contaminación con gas metano de su ganadería.

    Lacalle Pou viajó a China para ver al presidente Xi Jinping, firmó algunos acuerdos y la relación bilateral escaló al nivel de asociación estratégica integral. Pocos días después, en la cumbre de mandatarios del Mercosur en Río de Janeiro, volvió a reclamar libertad para avanzar en un tratado con la potencia asiática; fue como hablar en chino.

    Milei asumió como mandatario y en los primeros días dispuso una devaluación del dólar oficial a 800 pesos, además de recortes del gasto, privatizaciones, amplias desregulaciones y un nuevo protocolo antipiquete. En redes sociales, algún político y empresarios uruguayos celebraron el impulso liberal en Argentina y expresaron envidia.

    A mediados de diciembre el BCU informó que el PBI de julio-setiembre había sido 0,2% más chico que el del mismo período de 2022, aunque creció en la medición desestacionalizada respecto al mes previo (1%). Así, la economía uruguaya está terminando el año con un crecimiento magro, niveles de inflación mucho más saludables y un déficit fiscal que promete alimentar el debate en la campaña electoral de 2024.

    Economía
    2023-12-27T16:01:00